Desde su fundación, en el año 1931, el Hostal Oliva ha estado situado en la cuarta planta del número 32 del Passeig de Gràcia, un edificio señorial, característico del Eixample, por cuyo luminoso patio de escalera asciende de forma solemne un hermoso ascensor de época, integramente construido de madera.

        Los diversos cambios vividos por el establecimiento a lo largo de su dilatada historia han sido diseñados cuidadosamente para mejorar los servicios ofrecidos a nuestros clientes preservando, al mismo tiempo, ese carácter clásico y exclusivo de su entorno, una característica sumamente apreciada por nuestros huéspedes a través de los años.

        Al frente del Hostal Oliva se encuentra un personal acogedor que tiene como principal objetivo hacerle agradable su estancia mediante un trato cálido y personalizado. Estamos convencidos de que el ambiente recogido y tranquilo de nuestro establecimiento contribuirá en una gran medida a convertir su visita a Barcelona en una experiencia inolvidable.

        Asimismo, nuestra inmejorable situación en la más importante de las avenidas del Eixample, el lujoso Passeig de Gràcia, hace del Hostal Oliva la mejor opción para quienes buscan un alojamiento económico sin tener que renunciar, sin embargo, a un bello emplazamiento, a un entorno seguro, al carácter y privilegio de una ubicación como la que le ofrecemos, en pleno corazón de Barcelona.