Cómo invertir en bolsa las ganancias de un negocio

Cuando nuestro negocio va bien y genera suficientes ganancias como para ahorrar, siempre nos preguntamos qué hacer con ese dinero. Soy de la opinión que en el equilibrio está la clave, ya que los extremos nunca son buenos. Si nos gastamos todo nuestro dinero en viajes y caprichos, ¿qué haremos cuando llegue una época de vacas flacas o nos jubilemos y nuestra pensión sea demasiado pequeña?

Una de las cosas que nos ha demostrado la pandemia del COVID-19 es que nunca sabemos lo que nos depara el futuro y, por muy bien que esté funcionando nuestra empresa, no podemos saber lo que nos espera a la vuelta de la esquina.

Entonces, ¿ahorramos o invertimos todo nuestro capital? Tampoco hay que ser tan estricto, al fin y al cabo nuestros esfuerzos en el negocio bien merecen algunas recompensas. Por eso decía que lo mejor es buscar un equilibrio entre disfrutar de la vida y ahorrar.

A la hora de invertir, existen numerosos instrumentos financieros entre los que escoger, con diferentes niveles de riesgo. Desde la renta fija o los bonos hasta las acciones o las criptomonedas, pasando por las más tradicionales inversiones en inmuebles o plazas de parking. También podemos optar por el más novedoso trading, pero para ello debemos formarnos adecuadamente con algún curso de trading bueno.

Desde luego, una de las opciones más recurridas es la inversión en bolsa. A largo plazo (especialmente si invertimos en índices bursátiles o tenemos una cartera bien diversificada), la ganancia es prácticamente segura. A continuación tenemos un gráfico histórico del S&P 500, el índice más representativo de la bolsa de Estados Unidos, desde 1928 hasta 2021.

Gráfico histórico del SP500

Queda claro que la bolsa, en un período de tiempo largo, siempre sube. Sin embargo, en el mismo gráfico podemos apreciar épocas negativas de varios años. Empezar a invertir justo en esos malos años puede ser desastroso para nuestro estado psicológico, sobre todo si no tenemos la paciencia suficiente para esperar a que las acciones se recuperen.

El trading como herramienta de inversión

Para evitar ese problema, cada vez es más frecuente el trading, que está más enfocado en realizar inversiones a corto plazo (meses, días, horas o incluso minutos). Se puede hacer trading en Forex (divisas), índices bursátiles, materias primas (oro, petróleo…), acciones, criptomonedas…

Por supuesto, se trata de un tipo de inversión que requiere más tiempo e implicación que el típico buy & hold (comprar y mantener) de la bolsa. El lado bueno es que puede ser muy lucrativo y podemos ganar mucho dinero en poco tiempo, sin importar si el instrumento que operamos sube o baja, ya que podemos «apostar» en ambos sentidos.

Lo esencial a la hora de hacer trading es tener los conocimientos suficientes para tener éxito. No en vano, alrededor del 90% de los inversores minoristas que hacen trading pierden dinero. Para evitar caer en ese gran grupo de perdedores, una de las mejores opciones es realizar un curso de trading que nos permita adquirir los conocimientos y hábitos necesarios, haciendo especial hincapié en la gestión del riesgo.

Pantalla de trading

Gracias a los distintos cursos disponibles en la red, podemos aprender a interpretar los gráficos, detectar patrones o realizar un análisis técnico del instrumento que estemos operando.

Sea como sea, tanto la inversión tradicional en bolsa como el trading son dos herramientas que podemos aprovechar para hacer que nuestro dinero rinda más, pero siempre debemos hacerlo con cabeza y no lanzarnos a lo loco sin saber dónde nos metemos.

Advertencia: este artículo no es una recomendación de inversión, se trata únicamente de información en general. El trading conlleva un elevado riesgo de perder su capital.

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